La felicidad de un alimento.

La felicidad de un alimento.

Un alimento, es feliz, si ese alimento, tiende a ser, bello (O regular), como, un diamante.
Y un alimento, es infeliz, si ese alimento, tiende a ser, feo (O irregular), como el fuego.
Un alimento, es feliz, si ese alimento, está cobijado, dentro de un objeto, bello (O regular).
Y un alimento, es infeliz, si ese alimento, está sometido, a una gran fealdad (O irregularidad).
Los alimentos felices, son incorruptibles.
Y los alimentos, infelices, tienden a pudrirse, y convertirse, por tanto, en gases.
Alimentos felices:
Jamones.
Conservas de frutas.
Conservas de pescado.
Salazones.

Javier Rubio Ortín

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


− 3 = cinco