La felicidad de un corazón…
Un corazón…
….Se vuelve, muy poco feliz (Una idea, muy poco feliz), y por tanto, ese corazón, se vuelve, muy gaseoso, y por tanto, ese corazón, explosiona, por medio, de un terrible dolor, y acaba, convirtiéndose, finalmente, en un cadáver, gaseoso, de forma parcial.
Pero, si ese corazón, infartado, se vuelve, muy feliz (Una idea, muy feliz), mientras duerme, entonces, ese corazón, se vuelve, muy sólido, y por tanto, ese corazón, resucita, de nuevo, o se transforma, de nuevo, en un corazón, completamente sano.
Javier Rubio Ortín
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