La felicidad, y la dureza.

La felicidad de una persona, y la dureza de esa persona.

 

 

 

Si una persona, adquiere, su máxima dureza, de una manera, completamente armoniosa, mientras duerme, esa persona, adquiere, su máxima felicidad, y por tanto, esa persona, se vuelve, en ese caso, eterna, o inmortal, como, Dios, y si una persona, adquiere, su mínima dureza, esa persona, adquiere, su mínima felicidad, y por tanto, esa persona, se muere, y se convierte, en un cadáver.

Entonces…

¿Como podemos, endurecer, a una persona, es decir, como podemos volver, a una persona, más feliz?

Pues, sometiendo, a esa persona, al orden, la simetría, las pirámides, y la dureza, de los minerales, los metales, y los vegetales.

¿Y cómo se vuelve, una persona, más blanda, es decir, como se vuelve, una persona, menos feliz?

Pues, sometiendo, a esa persona, al desorden, la asimetría, de los gases, el fuego, los animales, los excrementos, y los cadáveres.

 

 

Javier Rubio Ortín

 

 

 

 

 

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