La gravedad, y el pensamiento, humano.

La gravedad, y el pensamiento humano.

Si absolutamente, todas las personas, nos volviéramos, ciegas, para siempre, pues, ocurriría, que, ya no volvería, a existir, jamás, ningún planeta, del cosmos, como, por ejemplo, el planeta tierra, de por medio, pues, absolutamente, todo el cosmos, dejaría de existir, totalmente.
Pero, eso sí, continuarían existiendo, por toda la eternidad, las ideas, más, o menos, felices, de un pensamiento colectivo, de todas esas personas, más, o menos, feliz, regidas, por dos fuerzas, opuestas, entre sí, una de ellas, de unión (Felicidad creciente), y la otra de separación (Felicidad decreciente).
Y por este motivo, para esas personas, completamente ciegas, y aún, sin existir ya, ningún cosmos, de por medio, continuaría existiendo, sin embargo, en sus pensamientos, más, o menos, felices, una cierta fuerza de unión, o gravedad atractiva, capaz, de incrementar, sus felicidades, y una cierta fuerza de separación, o gravedad, repulsiva, capaz, de disminuir, a sus felicidades.

Y por tanto, podemos concluir, afirmando, que la gravedad atractiva, del planeta tierra, nunca a sido, un ente, ajeno-exterior, al pensamiento humano, sino, que, ha sido, siempre, una fuerza de unión, capaz de incrementar, la felicidad, de las ideas, de dicho, pensamiento humano.

Javier Rubio Ortín

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