La historia, eterna, o inmortal, de unos cosmonautas….

La historia, eterna, o inmortal, de unos cosmonautas…

Que tienen, y tendrán, siempre, su única casa, permanente, en la inmortalidad de Dios (Cielo, sus felicidades máximas).
Viajeros, libres, por los universos, del cosmos, por medio, de las naves piramidales (Felicidades, inferiores, a la máxima).
Que hace, unos quince mil años, terrestres, desobedeciendo a Dios, se aventuran, a viajar, con sus naves, a los universos finales, del cosmos (Universos de velocidad lumínica máxima), o universos, en los cuales, no es posible, la existencia, de una vida humana, saludable…
Que, posteriormente, invaden, los interiores tenebrosos, de unos planetas del cosmos, como, por ejemplo, el planeta tierra, que no sirven, para contener, unas personas, sanas, quedando, por tanto, enfermos, todos ellos, y con sus naves, averiadas.
Que, por medio, de sus sufrimientos, en esos planetas, prohibidos, corrigen, por fin, las averías, de todas sus naves.
Y que, vuelven, todos ellos, finalmente, por medio, de esas mismas naves, a los universos (y a los planetas del cosmos), aprobados por Dios, en lo cuales, si que es, posible, la existencia, de una vida humana, saludable.

Javier Rubio Ortín

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