La oración, a Dios, de una persona, muy enferma.

La oración, a Dios, de una persona, muy enferma.

Dios, mío, Tú, me puedes curar, mi enfermedad, simplemente, endureciéndome, mientras descanso.
Y por tanto, no existe, enfermedad, que, Tú, no puedas curar.
Y por tanto, sé, que, en el día, de mi liberación, del mal, Tú, con toda seguridad, me curarás, mi enfermedad.

Javier Rubio Ortín

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


tres + 8 =