La resurrección de una persona.
Se produce, cuando, sus familiares, la van a buscar, a esa persona, a una tumba, de un cementerio, y no encuentran, ni rastro, de su cadáver.
Entonces, esos familiares, comprenden, por fin, que, esa persona, no murió, jamás, sino, que en lugar de morirse, esa persona, desapareció, del mundo, sin dejar rastro.
Javier Rubio Ortín
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