La salvación, y la muerte cadavérica.
La salvación de una persona, es la conversión instantánea, de esa persona, en un diamante, totalmente invisible, a los ojos humanos (Sueño eterno, del reino de los cielos = Diamante), siempre, totalmente indolora, es decir, siempre, completamente placentera.
Y la muerte cadavérica, de una persona, es la conversión de esa persona, en los gases de un cadáver, tras sufrir, una cruel, y larga agonía.
Es decir, Dios, solo necesita, de un instante, totalmente placentero, para hacer, que una persona, habite, en el sueño eterno, del reino de los cielos, el cielo, y la eternidad (Diamante).
Y para que, muera, una persona, en cambio, es preciso, la existencia, de una larga agonía, previa, en esa persona.
Y por tanto, si Dios, quiere salvar, a una persona, antes de que esa persona, muera, tiene, a muchos instantes, previos, a su disposición, antes de que esa persona, complete, su agonía mortal, y se convierta, por tanto, finalmente, en un cadáver.
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