Las personas, y el interior tenebroso, del planeta tierra.

Las personas, y el interior del planeta tierra.

 

 

 

Las personas, conocieron, el interior tenebroso, del planeta tierra, por primera vez, hace, unos diez mil años, creyendo, erróneamente, que, en ese interior del planeta tierra, existía, un cielo, más placentero que nuestro cielo, natural, y lo que había, en realidad, en ese interior del planeta tierra, era, una gran cantidad, de feroces dinosaurios vivos, deambulando, de un lugar a otro, esperando, que aterrizaran, esas personas, para devorarlas, inmediatamente.

Pero entonces, intervino, el poder salvador, de nuestro Dios, y volvió, a todos, esos dinosaurios, pobladores naturales, del planeta tierra,  completamente invisibles, a los ojos, de las personas, invasoras.

Pero, esas personas, invasoras del planeta tierra, aún, con todo, no pudieron soportar, el ambiente, infinitamente hostil, infinitamente adverso, del planeta, y por tanto, conforme, iban aterrizando, en el planeta, se iban escondiendo, en las cuevas de ese planeta tierra, aterrorizadas, por todo, lo que veían, sus ojos, perdiendo, por tanto, sus juicios, inmediatamente, y olvidándose, por tanto, de que eran, en realidad, unos cosmonautas de Dios, viajeros, libres, por todo el cosmos.

Y por tanto, desde, esos momentos iniciales, de la invasión del planeta tierra, por parte, de las personas, esas personas, ya comenzaron a redimirse del mal (Liberarse del mal), por medio, de sus vidas sufridas.

Gracias , al poder milagroso de Dios, por fin, se logró, que las personas, que, habitaban, escondidas, en las cuevas del planeta, habitaran, los cinco continentes, del planeta, en unas ciudades, al lado, de los grandes ríos.

Y a esas personas, recién salidas, de las cuevas, los cosmonautas, no enloquecidos, por el planeta, por medio, de sus naves, les construyeron, unos grandes edificios, medicinales, en forma, de unas grandes pirámides, para que sus vidas, terrenas, fueran, lo más saludables posible.

Ahora bien, esas personas, enloquecidas por el planeta tierra, nunca dejaron de ser, unos cosmonautas de Dios, viajeros, libres, por todo el cosmos, gracias a la obra salvadora, de nuestro Dios.

Y todas aquellas personas, que rechazaban, sus salvaciones, después de sus muertes, eran resucitadas, de nuevo, a sus vidas, viajeras, por el cosmos.

Y por tanto, con el final, de la redención sufrida, de todas las personas, sometidas la mal, del planeta tierra, es decir, con el final del mundo, muy pronto, todas las personas, dejarán de habitar, el planeta tierra, instantáneamente, y habitarán, en su lugar, una nueva creación, hecha, de un 100 % de bien, y de un 0 % de mal.

 

 

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