Lo pienso, lo conozco, luego existe.

Lo pienso, lo conozco, luego, existe..

Como, pienso, a la luna, conozco, a esa luna, y por tanto, esa luna, existe.
Como, pienso, a un mar, conozco, a ese mar, y por tanto, ese mar, existe.
Como, pienso, a una distancia espacial, conozco, a esa distancia espacial, y por tanto, esa distancia espacial, existe.
Como, pienso, al fuego, conozco, a ese fuego, y por tanto, ese fuego, existe.
Como, pienso, a un cielo nocturno, conozco, a ese cielo nocturno, y por tanto, ese cielo nocturno, existe.
Como, mi felicidad, posee, una cierta magnitud, pienso, a una cierta realidad, conozco, a esa realidad, y por tanto, esa realidad, existe.

Javier Rubio Ortín

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


ocho − = 2