Los argumentos de los sueños humanos.
Mientras la vigilia, es, la vida humana, infeliz, la vida onírica, es la vida humana, feliz.
Y por tanto, el grado de felicidad, de la vida onírica humana, puede oscilar, entre una felicidad plena (Dios-Padre), y una felicidad mínima (Pesadillas nocturnas).
Es decir, cuanto, más se parece, una persona dormida, a un diamante, de dureza máxima, más, se acerca, la felicidad del sueño, de esa persona, a su plenitud, y más racional, es su sueño.
Y cuanto, menos se parece, una persona, dormida, a un diamante, de dureza máxima, más lejana, está la felicidad del sueño, de esa persona, de la felicidad plena, y por tanto, más irracional, es su sueño.
La fuerza del sueño, de una persona, es por tanto, la fuerza de cohesión, de un diamante, más, o menos, reblandecido, es decir, un diamante, más, o menos, impuro.
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