Los egipcios, inmortales, por medio del evangelio.
Y por tanto, los egipcios, sin unos cadáveres suyos, dentro del cosmos.
Y por tanto, los egipcios, dormidos en el sueño eterno, del Reino de los cielos, esperando, volverse invisibles, y volviéndose, invisibles, dentro de las pirámides.
Y por tanto, después, a lo largo, de siete mil años, jamás, se pudo encontrar, el cadáver, de un solo egipcio, dentro de las pirámides.
Be First to Comment