Los huesos.

Los huesos.

Se unen, es decir, se endurecen, por medio, de la química del carbono, del sueño feliz, y las pirámides-diamantes.
Y se separan, es decir, se reblandecen, por medio, de la química del fuego, de la vigilia infeliz.
Y por tanto, una persona, que tiende a estar, completamente despierta, a la vigilia, tiende a poseer, unos huesos, cada vez, más blandos.
Y por tanto, una persona, que tiende a estar, completamente dormida, tiende a poseer, unos huesos, cada vez, más duros.

Javier Rubio Ortín

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


− seis = 3