Lo siete días, de la creación.
En un principio, solo existía, la vida humana, plenamente feliz, en forma, de Dios-Padre, o un sueño, plenamente feliz, vacío, de todo contenido.
Pero, en un momento dado, comenzó a existir, también, una vida humana, no plenamente feliz, con un cierto, contenido.
Y en otro momento, y con los siete días, de la creación, comenzó, a existir, también, una vida humana, poco feliz, en forma, de unos cosmonautas, viajeros, por los universos, del cosmos, por medio, de las naves piramidales.
Pero, los siete días, de la creación, concluyeron, esos cosmonautas, descansaron, y por tanto, esos cosmonautas, conciliaron, todos ellos, el sueño eterno, y por tanto, el cosmos, y sus universos, correspondientes, dejaron de existir, también.
Y por tanto, finalmente, solo volvió, a existir, de nuevo, por tanto, esa vida humana, plenamente feliz, o ese sueño, plenamente feliz, vacío, de todo contenido, nada más.
Javier Rubio Ortín
Be First to Comment