¡¡¡No me quiero pudrir, jamás!!!

No me quiero pudrir, jamás….

¿Qué debo, de hacer, para lograrlo?

Tres opciones:

1ª Pues, someterme, siempre, día, y noche, a la química del carbono, dentro, de un diamante gigante, como, por ejemplo, la pirámide de Guiza.

2ª O cobijarme, siempre, día, y noche, dentro, de una pirámide casera (Química del carbono), en la cual, los cadáveres, de los animales, se transmutan, en minerales, en lugar, de transmutarse, en gases.

3ª O lograr, siempre, que mis pulmones, inspiren (Química del carbono), más que, expiren (Química del fuego).

Le pido a Dios, que cure, a muchas arterias, enfermas.

Javier Rubio Ortín

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