¡¡¡No quiero, parecerme, a un cadáver, jamás!!!

¡¡¡No quiero parecerme, a un cadáver, jamás!!!

 

 

 

¿Qué, debo de hacer, para poder lograr, mi objetivo?

¡¡¡Pues, intentar parecerme, lo más posible, siempre, a un diamante, 100 % puro, invisible, a los ojos humanos, o lo que es, lo mismo, intentar parecerme, lo más posible, siempre, a una pirámide, 100 % regular!!!

Y por tanto, mientras mi persona, se parezca, a esa pirámide, 100 % regular, lo más posible, dejará de parecerse, a un cadáver.

Pero, en cuanto, mi persona, deje de parecerse, a esa pirámide, 100 % regular, mi persona, tenderá a parecerse, de nuevo, a un cadáver, de una manera segura.

 

 

Javier Rubio Ortín 

 

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


seis + 3 =