¡¡¡No te vas a morir, jamás!!!
¿Por qué?
¡¡¡Pues, porque, el principal enemigo, de tu muerte cadavérica, es Dios-Padre, mismo!!!
Así que, Dios, con su poder salvador, te abducirá, bien, al cielo, bien, a otro planeta del cosmos, o bien, al interior, de una de sus naves, un número de veces, ilimitado, y de esa manera, tu persona, no se pudrirá, jamás.
Javier Rubio Ortín
Be First to Comment