Orar a Dios….

Orar a Dios….

 

 

 

¿Para qué?

Pues, para que, el grado de felicidad, de nuestra sabiduría, totalmente imaginaria, respecto, de la materia-espacio, oscile libremente, entre la máxima, y una mínima saludable, tras completar, su redención sufrida, del mal, y por tanto, de esa manera, nuestra sabiduría, sea, realmente libre, dentro de la creación.

 

 

 

Javier Rubio Ortín

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


cinco × 8 =