Padre eterno: ¡¡¡No me quiero morir, jamás!!!

Padre eterno: ¡¡¡No me quiero morir, jamás!!!

 

 

 

Y el Padre, eterno, que es santo, y que, por tanto, tiene, como su enemiga, principal, a la muerte cadavérica, humana, seguro, que, escucha, tu oración, y por tanto, un día futuro, te vuelve invisible, en el cosmos, ya sea, de forma transitoria, ya sea, de forma permanente, evitando, de esa manera, que te mueras, y por tanto, evitando, de esa manera, que te conviertas, en un cadáver, agusanado.

 

 

Javier Rubio Ortín

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


1 + = dos