S. Pablo, el mártir, perfecto.

S. Pablo, el mártir, perfecto.

¿Por qué, motivo?
Pues, porque, s. Pablo, y a lo largo, de muchos años, de vida humana, se bebe, toda, la sangre, de Cristo, o bien, s. Pablo, se iguala, en sufrimientos, con Cristo, y por tanto, s. Pablo, exclama:
“Ya nadie, me haga sufrir, más, pues yo, ya he sufrido, lo mismo, que, Cristo”
Y por tanto, s. Pablo, conquista, su vida eterna, o inmortalidad, desapareciendo, del mundo, sin dejar rastro, libre, por completo, de enfermedades.

Javier Rubio Ortín

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