Un anciano, centenario, y un bebé.

Una persona, centenaria, ciega, y con Alzheimer, y un bebé.

 

 

 

¿Qué diferencia, existe, entre, esa persona, centenaria, ciega, y con Alzheimer, y esa misma persona, cuando era, un bebé, recién nacido?

Pues, una cierta, cantidad de gases (Infelicidad-Asimetría), y una menor solidez, diamantina (Felicidad-Simetría).

Es decir, el diamante, de la persona, anciana, es un diamante, mucho, más blando, y gasificado, que el diamante, del bebé.

[Bebé] + [Gases (Asimetría-Infelicidad)] – [Solidez, diamantina (Simetría-Felicidad)] = [Anciano]

Y por tanto:

[Anciano] + [Solidez diamantina (Simetría-Felicidad)] – [Gases (Asimetría-Infelicidad)] = [Bebé]

 

 

[Bebé] = [Persona espiritual, o persona diamantina]

 

[Anciano] = [Persona, genética, o persona gaseosa]

 

 

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


4 + = diez