Un solido platónico, más, o menos, regular.
Es una belleza, más, o menos, grande.
Y por tanto, es una felicidad, más, o menos, grande.
Y por tanto, es un mineral, de una dureza, más, o menos, grande.
Y por tanto, es una cierta quietud, más, o menos, grande.
Y por tanto, es un orden, más, o menos, grande.
Y por tanto, es una simetría, más, o menos, grande.
Si ese sólido, platónico, es 100 % regular, entonces, ese sólido platónico, posee, una belleza máxima, es un mineral, de dureza máxima, posee, un orden perfecto, posee, una simetría perfecta, posee, una felicidad máxima, y es Dios, mismo.
Aunque, ese sólido platónico, solo posea, vértices, nada más, es decir, aunque, ese sólido platónico, sea completamente hueco, sin caras, y sin aristas.
Javier Rubio Ortín
Be First to Comment