Una ciencia, sin misterios.

Una ciencia, sin misterios.

Es decir, una ciencia, dedicada, exclusivamente, al estudio, de la felicidad humana, y sus infinitas formas, potenciales, diferentes.
Es decir, una ciencia, dedicada, al estudio, de la la felicidad humana, ya sea, en su máxima, expresión (La nada), ya sea, en cualquier expresión, inferior, a esa máxima (Cualquier contenido).

Javier Rubio Ortín

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


× 2 = ocho