Una cruz, puede perdurar….
Doce horas, como, la de Jesucristo.
Un mes.
Un año.
Diez años.
Veinte años.
Treinta años.
Cuarenta años.
Sesenta años.
Setenta años.
Ochenta años.
Y todas, estas cruces, contener, una misma cantidad, de sufrimientos, es decir, ser, unas cruces, completamente equivalentes, entre sí, en sufrimiento.
Javier Rubio Ortín
Be First to Comment