Una persona, completamente sana….
Es decir, sin sufrir, ni un resfriado, tan siquiera….
De pronto, en una décima de segundo, es salvada por Dios, y por tanto, esa persona, en esa décima de segundo, es dormida, muy profundamente, de una forma, totalmente placentera, en el sueño eterno, del reino de los cielos, hasta el punto, de dejar de respirar, y dejar, de latirle, el corazón, y poco después, el cuerpo, de esa persona, se vuelve invisible, ante los ojos interiores, de nuestras mentes, y se vuelve visible, tal vez, a los ojos, de las mentes, de unas personas, tripulantes, de una nave de Dios (U ovni), completamente renovado, o rejuvenecido, y despierta a la vigilia, de nuevo.
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