Una persona, degollada….

Una persona degollada…

 

 

 

Tiene, todavía, ante sí, esa persona, estas, dos posibilidades, ciertas:

1ª Convertirse, por medio, del poder de Dios, o fuerza de unión, en un diamante, invisible, a los ojos humanos (Persona, tendiendo a  ser, plenamente feliz, mientras duerme).

2ª Convertirse, en un cadáver, gaseoso, por medio, de una fuerza de separación (Persona, tendiendo a poseer, una felicidad nula, mientras está despierta a la vigilia).

 

 

Javier Rubio Ortín

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