Una persona, obedece a Dios, a la perfección.

Obedecer a Dios, una persona.

Consiste, en:
1º Terminar de sufrir, esa persona, en el mundo, una cierta cantidad de mal.
2º Desaparece, del mundo, esa persona, sin dejar rastro.
3º Se transmuta, esa persona, en una persona, pura, por medio, del poder de Dios.
[Una persona, obedece a Dios, a la perfección] = ¡¡¡1º + 2º + 3º!!!

Javier Rubio Ortín

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