Una pirámide perfecta.
Solo, puede ser, un diamante, de simetría perfecta, de dureza máxima, invisible a los ojos humanos, o solo, puede ser, una persona, poseedora de una felicidad máxima, mientras duerme, o solo puede ser, el sueño eterno, del reino de los cielos, el cielo y la eternidad (Dios-Padre), invisible a los ojos humanos.
¡¡¡No cabe, la posibilidad, de que sea, otra cosa, diferente, esa pirámide perfecta!!!
El libro del Apocalipsis, en el episodio, de la Jerusalén celeste, describe, a esta pirámide perfecta, invisible, a los ojos humanos.
Y por tanto, cuando, una persona, tiende a volverse, de felicidad máxima, mientras duerme, toda esa persona, tiende a volverse, esa pirámide, perfecta, invisible, a los ojos humanos.
Y por tanto, el secreto, para volverse, una persona, de felicidad máxima, mientras duerme, es tender a parecerse, más, y más, esa persona, a esa pirámide perfecta, invisible, a los ojos humanos.
Y por tanto, la cama ideal, para todas las personas, es una pirámide, que tienda a ser, perfecta, o invisible a los ojos humanos.
Cuando, una persona, es salvada por Dios, de su muerte cadavérica, esa persona, es convertida, en una pirámide perfecta, invisible a los ojos humanos.
Javier Rubio Ortín
Be First to Comment