Unas personas, viviendo, en una casa ajena.

Viviendo, las personas, en una casa ajena.

 

 

 

Es decir, viviendo, las personas, en el interior tenebroso, del planeta tierra, o mundo.

Es decir, viviendo, las personas, en la casa de los feroces dinosaurios.

Es decir, el poder salvador de Dios, tuvo, que volver, invisibles, a los feroces dinosaurios, hace diez mil años, para que, las personas, provenientes del reino de los cielos, pudieran vivir, en el interior tenebroso, del planeta tierra, sin ser devoradas, inmediatamente.

Y por tanto, la vida de una persona, que habita, el planeta tierra, es siempre, una mezcla, confusa, de una vida humana, y la vida de un dinosaurio.

¡¡¡Y por este motivo, la vida de una persona, vivida dentro del planeta tierra, nunca podrá llegar a ser, algo perfecto!!!

 

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