Cuando, duermo, un sueño, irracional…

Cuando duermo, un sueño irracional…

…Pienso, a un conjunto de ideas, más, o menos, felices, que son, todo el argumento, de ese sueño irracional, nada más…
Y por tanto, mientras duermo, ese sueño, irracional, no pienso, de ningún modo, a las ideas, acerca de mi cuerpo físico…
Y por tanto, si ninguna otra persona, piensa ya, a mi cuerpo físico, en forma, de unas ideas, más, o menos, felices…
¡¡¡Pues, mi cuerpo físico, ha dejado, de existir, enteramente, sencillamente, porque, ninguna persona, piensa ya, a mi cuerpo físico, en forma de unas ideas, más, o menos, felices!!!
Y por tanto, mi corazón, mis pulmones, mis sesos, mi hígado, mis riñones, mis brazos, mis piernas, dejan de existir, por completo, mientras duermo, ese sueño irracional, porque, ninguna persona, los piensa ya, en forma, de unas ideas, más, o menos, felices…
Pero, mi persona, continúa viviendo, sin problema alguno, aún, sin poseer, ningún cuerpo físico, pensando solamente, a las ideas, acerca del argumento, de ese sueño irracional.…
Hasta, que mi propia persona, u otra persona diferente, vuelve a pensar, de nuevo, a mi cuerpo físico, en forma, de otras ideas, y por tanto, mi cuerpo físico, vuelve a existir, de nuevo, en forma, de esas ideas.
Conclusión.
Mi vida, no se encuentra contenida, en mi cuerpo físico, de ningún modo, pues puedo prescindir, de él perfectamente bien, sin problema alguno…
… Sino, que, ese cuerpo físico, mío, solo es, un subconjunto de unas ideas, más, pensadas, por un pensamiento, más, o menos, feliz, que piensa, a absolutamente, todo lo que existe, en forma de unas ideas, más, o menos, felices, y que es, la verdadera esencia, de toda mi vida.

Javier Rubio Ortín

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


1 × = uno