Dar la vista a los ciegos.
¡¡¡A eso, vino, Jesucristo, al mundo!!!
Es decir, para que, las personas, que, por causa del interior del planeta tierra, no ven, que, son en realidad, unos cosmonautas de Dios, viajeros, libres, por todo el cosmos, pues lo vean, con toda claridad.
Javier Rubio Ortín
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