Los gases, y la tensión arterial.
La tensión arterial, de una persona, es la tendencia, que tiene, esa persona, a explosionar, toda ella, debido, a su contenido gaseoso.
De manera, que, cuantos menos gases, posea, una persona, en su configuración, menor tensión arterial, posee, esa persona, y cuantos, más gases, posee, una persona, en su configuración, una mayor tensión arterial, posee, esa persona.
Y por tanto, cuanto, más infeliz, es una persona, una mayor tensión arterial, posee, esa persona, debido a su mayor contenido, gaseoso.
Y por tanto, cuanto, más feliz, es una persona, una menor tensión arterial, posee, esa persona, debido, a su menor contenido, gaseoso.
Y por este motivo, cuanto, más anciana, sea, una persona, una mayor tensión arterial, suele poseer, esa persona, por poseer, un mayor contenido gaseoso.
Y cuanto, más joven, es una persona, una menor tensión arterial, suele tener, esa persona, debido, a su menor contenido gaseoso.
Cuando, una persona, se endurece, o se duerme, dentro de una pirámide, que aspira a ser, regular, su tensión arterial, tiende a ser, completamente nula, si esa persona, se convierte, finalmente, en un diamante, 100 % puro, invisible a los ojos humanos, eterno, o inmortal.
Y cuando, una persona, se reblandece, más y más, se pudre, o se enferma, y se muere, su tensión arterial, tiende a volverse, la máxima posible.
Si una persona, se alimenta, de unos alimentos, muy gaseosos, su tensión arterial, tiende a incrementarse, y si una persona, se alimenta, de unos alimentos, con pocos gases, su tensión arterial, disminuye.
Si una persona, tiende a explosionar, toda ella, por medio, de una gran vida movida, su tensión, se incrementa, y si una persona, permanece, quieta, o descansada, su tensión arterial, disminuye.
Javier Rubio Ortín
Be First to Comment