El final de mi redención.
Le pido a Dios, que se produzca, en unos breves días, tan solo.
Y por tanto, le pido, a ese Dios, que, me ayude, a huir, del planeta tierra, completamente vivo, y a habitar, posteriormente, en una nueva creación, hecha de un 100 % de bien, y de un 0 % de mal, para siempre, o por toda la eternidad.
Y por tanto, en breves días, Dios, borre, de mi pensamiento, cualquier tipo de mal, para siempre, o por toda la eternidad.
Javier Rubio Ortín
Be First to Comment