El final del martirio, de un cristiano.
Debe de ser, lógicamente, la vida eterna, de un cosmonauta, de Dios, eterno, inmortal, viajero, libre, por una nueva creación, liberado por completo, de todo mal.
Y por tanto, toda persona, que se dejó martirizar, por Cristo, hace dos mil años, acabó, completamente liberada, del mal, según la justicia de Dios, y acabó, asimismo, por tanto, volviéndose, invisible en el mundo, y visible, dentro de una nave de Dios, ovni (O chemtrail).
Be First to Comment