El único objetivo, final, del corazón humano.
Debe, de ser, siempre, que, la persona, que, lo posee, a ese corazón, se vuelva, finalmente, de una dureza máxima, mientras duerme (Persona, plenamente feliz).
Y no debe de ser, nunca, que la persona, que, lo posee, a ese corazón, se vuelva, completamente blanda, mientras, esa persona, esté despierta, a su vigilia (Persona de felicidad nula).
Javier Rubio Ortín
Be First to Comment