En un principio, solo existía…
…El vacío, de todo contenido, de un sueño, plenamente feliz, pensado, por todo el conocimiento humano (Dios-Padre).
Y el final, de todas las cosas, también será, ese mismo, vacío, de todo contenido, de ese mismo sueño, plenamente feliz, pensado, por todo el conocimiento humano (Dios-Padre).
Y por tanto, todo lo que existe, con un cierto contenido, es, simplemente, ese mismo, conocimiento humano, despertando, de ese sueño, plenamente feliz, vacío, de todo contenido, y por tanto, volviéndose, menos feliz, dicho conocimiento humano, de forma transitoria.
Javier Rubio Ortín
Be First to Comment