Enfermar, y la voluntad de Dios.
Cuando, el pensamiento, de una persona, se torna, muy poco feliz, esa persona, se enferma, de cualquier tipo, de enfermedad.
Y cuando, el pensamiento, de esa persona, enferma, se torna, de nuevo, feliz, o muy feliz, esa persona, se sana, enteramente, de la enfermedad, que padecía.
Y como, el poder de Dios, sirve, para volver, plenamente felices, a todas las personas, el poder de Dios, sirve, para curar, a absolutamente, todas las enfermedades humanas.
Y por este motivo, le pido a Dios, que, salve, a todas las personas, de la muerte cadavérica (Las vuelva invisibles, en el cosmos), completamente sanas.
Javier Rubio Ortín
Be First to Comment