Enoch, bendecido por Dios, con su salvación.

Enoch, bendecido, por Dios.

 

 

 

Y por tanto, Enoch, vuelto invisible, en el cosmos, y visible, en el cielo, en lugar de morirse, y convertirse, en un  cadáver, tal, y como lo relata, la Biblia.

Y por tanto, todas las personas, bendecidas por Dios, son vueltas invisibles en el cosmos, en lugar de morirse, y convertirse, por tanto, en unos cadáveres.

 

 

[Persona, bendecida por Dios, como, por ejemplo, Enoc, o la v. María] = [Persona, invisible en el cosmos, y visible en el cielo] = [Persona inmortal]

 

 

 

Javier Rubio Ortín

 

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