Imitar, en todo, a la persona, de Jesucristo.

Imitar, en todo, a Jesucristo.

 

 

 

No significa, el sufrir mucho, el morir después, y el resucitar, al tercer día, de entre los muertos, sino, que significa, el sufrir mucho, y después, el ocultar a todos, tu propia salvación, de manera, que todos crean erróneamente, que te has muerto, te entierren, completamente vivo, y después, en tu sepultura, consumes finalmente, tu salvación, o la invisibilidad, de tu cuerpo físico.

De manera, que la persona, que imita, en todo, a Jesucristo, ve sometida, su vida, a las señales de desaprobación, de parte de Dios-Padre, como, un terremoto, tinieblas, y las resurrecciones de personas muertas.

 

 

Javier Rubio Ortín

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


6 − uno =