Jesucristo, el ladrón, de personas.

Jesucristo, el ladrón, de personas.

Cuando, Jesucristo, se manifiesta, en una casa, del mundo, se lleva, de esa casa, a una persona, al menos, para evitar, que, esa persona, se muera, en el mundo.
Cuando, Jesucristo, se manifestó, finalmente, en la vida, de s. Pablo, se llevó, a s. Pablo, del mundo, para evitar, de esa manera, que, s. Pablo, se muriera, en dicho mundo.
¡¡¡Así, que mucho cuidado, con la persona, de Jesucristo, porque, se dedica, a robar, personas, del mundo!!!

Javier Rubio Ortín

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