La hipnosis, y la fe cristiana.

Un hipnotizador, una persona hipnotizada, y su fe.

Un hipnotizador, hipnotiza, a una persona, por medio, de una cierta orden hipnótica, [H], cuando, ese hipnotizador, varía, o logra variar, la felicidad, de esa persona, hipnotizada, entre, dos diferentes, magnitudes, la felicidad inicial, F (i), y la felicidad final, F (f).

[Persona, antes de ser hipnotizada: (F (i) = Cosmos (i))] + [La hipnosis de esa persona: [H]] = [Persona, después de ser, hipnotizada: (F (f) = Cosmos (f))]

Y por tanto, la obra de ese hipnotizador, se limita, a variar, la fe, de la persona, hipnotizada, por medio, de un cierto sueño, para que esa persona, hipnotizada, por medio, de su fe, y por medio, de ese sueño, deje de pensar, a un cosmos, inicial, y piense, en su lugar, un cosmos, final.
¿Y cual es, el cosmos, verdadero, el que, pensaba, esa persona, antes de su hipnosis, o el que piensa, esa persona, después, de su hipnosis?
¡¡¡Pues, los dos cosmos, son, igual de reales!!!

Javier Rubio Ortín

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