La historia de una prostituta.

La historia de una prostituta.

 

 

 

 

Tras terminar, de completar, esa mujer, en el mundo, de una forma, totalmente inconsciente, el sufrimiento, que, Dios, le tenía asignado, al nacer, queda limpia, de todo su pecado, de una manera justa, es salvada, de su muerte cadavérica, por el poder de Dios, y es purificada, por ese mismo, poder de Dios, de toda influencia del planeta tierra, haciéndola habitar, por tanto, en una nueva creación, hecha de un 100 % de bien, y de un 0 % de mal, para siempre, o por toda la eternidad, y por tanto, esa mujer, ya no vuelve a conocer, lo que es el mal, nunca jamás.

 

 

 

Javier Rubio Ortín

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


7 × tres =