La verdadera teología, de la liberación, del mal.
No se puede confundir, jamás, con un determinada, doctrina política, dedicada a regir, a unos asuntos, 100 % mundanos, exclusivamente.
Una persona, se libera del mal, para siempre, cuando, esa persona:
1º Sufre, una cierta cantidad de mal (X), de parte, del mundo (Es decir, ni (X + 1), ni (X – 1)).
2º Esa persona, inmediatamente, después, de eso, huye, de ese mundo, hacia los interiores, de las naves de Dios, por medio, de su salvación, es decir, tal, y como, lo hicieron, por ejemplo, el patriarca Enoc, o el profeta Elías, transmutándose, por tanto, esa persona, en una persona, joven, de dieciocho años, viajera, libre, por el cielo, y por todo el cosmos..
[Verdadera teología, de la liberación] = [1º + 2º]
Javier Rubio Ortín
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