Las personas, agonizantes.

Las personas, agonizantes.

Durante, una eternidad, de una vida humana, viajera, libre, por el cielo, y por los universos del cosmos, ninguna persona, se enfermó, jamás, y por tanto, absolutamente, todas las personas, viajaban, al cielo, habitualmente, completamente sanas, y por tanto, sin sufrir, ningún dolor, de por medio.
Pero, hace, unos diez mil años, esas personas, viajeras, por el cosmos, invadieron, el planeta tierra, y por tanto, esas personas, conocieron, por primera vez, lo que era, el dolor, la enfermedad, y una muerte potencial.
Y por tanto, algunas personas, desde hace, diez mil años, y antes de viajar, al cielo, como, todas las demás personas, llegaron a conocer, lo que era, una agonía, pero nunca, una agonía, completa, porque, si esas personas, hubieran sufrido, unas agonías completas, entonces, esas personas, se hubieran muerto.
Lo lógico, por tanto, es el pedirle, a Dios, que, en el mundo, todo ocurra, igual, que ocurrió, durante, una eternidad, y por tanto, todas las personas, viajemos, al cielo, sin sufrir, ningún dolor-agonía, de por medio, jamás.

Javier Rubio Ortín

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


tres + 6 =