Los verdaderos maestros, y los falsos maestros.
Los verdaderos maestros, de la ciencia, del evangelio eterno, enseñan, a todos, una justicia divina, hecha solamente, de una cierta cantidad de sufrimiento, nada más, que, es diferente, para cada persona, diferente, y que, libera, a todas las personas, del sufrimiento, de una manera definitiva, o para siempre, dentro de una vida eterna, de unos Hijos de Dios, e Hijas de Dios, huidos, completamente vivos, del mundo, y viajeros libres, por todo el cosmos, por medio, de los millones de naves de Dios, totalmente purificados, de toda influencia, del planeta tierra, y con su única casa, permanente, en Dios-Padre, mismo.
Y los falsos maestros, enseñan a todos, una justicia, no hecha de sufrimiento, sino, una justica, hecha de algo, que no es sufrimiento, y también, asimismo, enseñan a todos, a morir, en el planeta tierra, como, si fueran, unos animales, más, de ese planeta tierra.
Javier Rubio Ortín
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