Más, sobre, el amor, a los enemigos…
A nuestros enemigos, los debemos, de amar, siempre, completamente liberados del mal, y viajeros, libres, por el cielo, y por los universos del cosmos.
Y por tanto, le debemos, de pedir, a Dios, que, redima del mal, rápidamente, a nuestros enemigos, mandándoles, toda clase, de males, para que, en breve espacio, de tiempo, esos enemigos, se vuelvan, viajeros, por el cosmos.
Javier Rubio Ortín
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