Sufrir, en el mundo, una cierta cantidad, de males…
Siempre, bajo, la protección, de Dios.
Es, cumplir, con la justicia, de Dios.
Es algo, que ninguna persona, que habite, el planeta tierra, lo puede evitar.
Es corregir, las averías, de las naves piramidales.
Es, alcanzar, el día feliz, de la liberación del mal, o glorioso día, en el que finaliza, nuestra, vida sufrida, en el mundo, para siempre.
¡¡¡Y por este, motivo, Jesucristo, nos dijo, a todos, que debíamos, de amar, a nuestros enemigos!!!
Javier Rubio Ortín
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