Mi automóvil.

Mi automóvil.

Existe, sí, y solo sí, mi coche, es pensamiento humano, más, o menos, feliz.
Porque, si a mi coche, no lo pienso yo, ni tampoco, lo piensa, ninguna, otra persona, en forma, de unas ideas, más, o menos, felices, pues entonces, en ese caso, mi coche, no existe, en ningún lugar.

Javier Rubio Ortín

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


× 5 = veinte