Un cielo nocturno, iluminado, y un cielo nocturno, sin iluminar.

El cielo, iluminado, y el cielo, sin iluminar.

 

 

 

Cualquier, cielo nocturno, pensado, por una persona, testigo, se puede dividir, en dos partes, a saber:

A / La parte, de ese cielo nocturno, que es, iluminada, por el sol.

B / La parte, de ese cielo, nocturno, que no es iluminada, por el sol.

Mientras, la parte, de ese cielo nocturno, que es, iluminada por el sol (A /), contiene, espacio, y contiene, materia física, en forma, de la Luna, y en forma, de unos pocos planetas, en cambio, la parte, de ese mismo, cielo nocturno, no iluminada por el sol ( B /), carece, por completo, de espacio, medible, y carece, asimismo, por completo, de materia física, medible, experimentalmente.

Esto, viene a ser, lo mismo, que una habitación, completamente a oscuras, que, solo es iluminada, por el pequeño foco, una linterna.

En esa habitación, completamente a oscuras, una persona, solo puede realizar viajes, dentro de aquella parte, de esa habitación, que es iluminada, por el pequeño foco, de la linterna.

Es decir, que la luz, del foco, de esa pequeña linterna, es la que crea, dentro de la inteligencia de las personas, que habitan, a esa habitación, las ideas, acerca de un cierto espacio, y las ideas, acerca de una cierta materia física, pero, si se apaga, por completo, esa pequeña linterna, solo queda, una ausencia total, de espacio, y una ausencia total, de materia física, y por tanto, solo queda, la imposibilidad, para las personas, que habitan, esa habitación, de poder realizar, viajes, dentro de ella.

 

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


uno + = 10