Una persona, 100 % dormida, y una persona, muerta.

Una persona, 100 % dormida, y una persona, muerta.

Una persona, 100 % dormida, es una persona, muy feliz, de una gran simetría, y por tanto, una persona, de una gran dureza.
Y una persona, realmente muerta, es una persona, completamente infeliz, completamente asimétrica, y por tanto, una persona, con una blandura, máxima.
Una persona, completamente dormida, es una persona, que se está transmutando, en un diamante, invisible a los ojos humanos, por medio, de un sueño, plenamente feliz.
Y una persona muerta, es una persona, transmutada, en gases, enteramente, por medio, de una larga, y terrible, agonía.

Javier Rubio Ortín

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


ocho × = 40